10 Marzo

El recibí del finiquito: cómo actuar cuando la empresa lo pone delante del trabajador.

Escrito por 

renuncia

El finiquito es el documento escrito por el cual la empresa propone al trabajador unas cantidades dinerarias que considera le debe a éste antes de dar por finalizada la relación laboral. Además, una vez firmado por las partes, y según su redacción, suele constituir un acuerdo entre las partes de que nada más se deben ni se van a reclamar.
Antes de continuar, ha de aclararse que la firma del finiquito por el trabajador no implica necesariamente que pierda sus derechos a reclamar de forma posterior, pues existen criterios, fórmulas, circunstancias, etc. que pueden invalidar el finiquito. Sin embargo, siempre será mejor que el trabajador lo firme con la tranquilidad de no renunciar a sus derechos.
Como decía, el finiquito es una mera propuesta del empresario, con la que el trabajador puede estar o no estar de acuerdo.
Lo que suele ocurrir, es que el trabajador lógicamente no dispone siempre de quién le asesore en el momento de firmar el finiquito, y suelen pasarlo bastante mal en esos momentos porque no saben qué hacer.
Lo ideal sería estar ya preparado previamente y saber, al menos, si la empresa ha venido pagándole correctamente todos los conceptos retributivos que le pertenecen, y no esperarse al último momento.
Al tratarse el finiquito de una propuesta, el trabajador puede llevarse la copia del documento sin firmar para revisarlo asesorado por un profesional, y entregárselo posteriormente a la empresa firmado con o sin conformidad cuando lo haya revisado.
Pero puede ocurrir que la empresa, o el personal al cargo, no permita que se lleven la copia.
En cualquier caso, mi recomendación al trabajador/a cuando se le presenta un finiquito y no sabe qué hacer es la siguiente:
Primero.- Tomar las dos copias, y compararlas para ver que son iguales. Si no fuera así, advertirlo a quién se las dé, y no firmar nada hasta que lo corrijan.
Segundo.- Guardarse una de las copias, y después firmar la otra escribiendo a puño y letra: “Recibí, sin perjuicio de reclamación posterior en su caso”, poner fecha y firma, y dejársela a la empresa.
Esta fórmula evitará, por un lado, renunciar explícitamente por escrito a cantidades que se le puedan deber; y por otro, poner el famoso “Recibí, no conforme “ que, en todo caso, va a mostrar una disconformidad en el acto, sin siquiera saber si las cantidades son o no las correctas.
No les de vergüenza ni miedo ponerlo. A la empresa no le da ni vergüenza ni miedo poner: “con la firma de este documento usted renuncia a cualquier reclamación posterior”, ¿verdad que no?
Si desea que se le revise las nóminas, contratos, finiquito, o cualquier otro documento laboral, pónganse en contacto y se lo revisaremos.

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¿Qué es un Graduado Social?

Los Graduados Sociales somos profesionales del ámbito jurídico, y al igual que los abogados, estamos legitimados para actuar ante los Tribunales de Justicia, con la diferencia que nos dedicamos en exclusiva a los asuntos sociales (empleo, conflictos laborales entre trabajadores y empresarios, prestaciones de la Seguridad Social, pensiones, etc.). Cierto es que, al ser una profesión muy especializada, siempre ha sido más conocida para ciertas entidades públicas y privadas, que para la sociedad en general. Lo cuál, poco a poco ha ido variando pues cada vez son más las personas en general las que acceden a nuestros servicios especializados.

También somos los únicos profesionales que, desde el momento en que nos colegiamos, somos Peritos en materia Laboral y Seguridad Social, siendo así que nuestros informes sobre la valoración de la situación laboral y jurídica de un trabajador/a, de un pensionista, o de un desempleado/a; gozan de valor y reconocimiento jurídico.

Estará en buenas manos.